Hoyle fue profesor de astronomía en la
Universidad de Cambridge aceptando la teoría de la creación continua de Gold,
exponiéndola en una serie de libros para profanos. (Con respecto a esto, es un
sucesor valioso de aquellos otros escritores astrónomos como Jeans y Eddington.
De hecho, Hoyle ha llegado incluso más lejos y es, quizá, el más eminente de
los científicos contemporáneos que ha escrito sobre ciencia-ficción bajo su
propio nombre.)
Hoyle describió un esquema de
reacciones nucleares producidas dentro de las estrellas que sobrepasaba con
mucho el mecanismo hidrógeno-helio elaborado por Bathe. Hoyle sugiere que el
propio núcleo de helio, una vez que alcanza una temperatura lo suficientemente
alta, se <quema> todavía más para producir núcleos de carbono y oxígeno.
Sigue <quemandose> y produce
magnesio, azufre y otros elementos, hasta el hierro, que es el límite, puesto
que en sus átomos la energía contenida es mínima, de modo que no puede tomar
parte en reacciones nucleares productoras de energía.
Siguiendo el razonamiento e ideas de
Hoyle, se llega a un punto donde la gravitación ya no aparece contrarrestada
por la presión de radiación y la estrella se contrae violentamente en cuestión
de minutos para llegar al estado de enana blanca.
Los elementos más bajos que permanecen
en las capas más externas de la estrella se <inflaman> para producir una
explosión que da lugar a una supernova (en el caso de que la masa de la
estrella sea lo suficientemente grande) y la energía desprendida da lugar a los
átomos pesados situados por encima del hierro. A partir del gas esparcido a lo
largo del espacio por las supernovas se forma una segunda generación de
estrellas (por atracción gravitatoria) ricas en dichos átomos pesados.
En 1946 Hoyle sugirió que el Sol era en
su origen una estrella doble y que su compañera había reventado, originando los
planetas y dejando a estos más ricos en elementos pesados de lo que lo es el
Sol mismo.
Gamow estudió en la Universidad de
Leningrado y obtuvo allí su doctorado en 1928. A partir de entonces trabajo en
diversas universidades de Europa occidental, acabando en los Estados Unidos en
1934. Hizo de este país su hogar permanente, enseñando en la Universidad George
Washington hasta 1956, cuando entró a formar parte del claustro de profesores
en la Universidad de Colorado.
Los trabajos de Gamow reúnen los
descubrimientos de Bethe y Lemaître. Desarrollando las consecuencias de las
reacciones nucleares que postuló Bethe como productoras de la potencia de las
estrellas y como fuente de energía radiante, Gamow demostró que al consumirse
el hidrógeno de una estrella (su combustible básico) la estrella se calentaba.
Por primera vez se contravino la idea general de que el Sol estaba enfriándose
lentamente, sino que, por el contrario, se estaba calentando lentamente, de
modo que la vida en la Tierra desaparecería algún día no porque se congelara
sino por calentamiento excesivo. Esta idea marcó el principio de una nueva
comprensión de la evolución estelar. De
nuevo Gamow desarrolló un método, en el cual la explosión de lo que Lamaître
denominó <huevo cósmico>, conduciría a la formación de distintos
elementos en el universo en muy poco tiempo, aunque esta idea no era en
absoluto la única teoría del mecanismo exacto de la creación de los elementos. Gamow
es quizá el defensor más acérrimo de la teoría de la creación de Lamaître o del
<gran estallido>, como se la conocía comúnmente, debido en parte a la
labor, formidable, de divulgación por parte de Gamow, al igual que su gran
antagonista Hoyle. Al final de los años cincuenta Gamow lanzó una sugerencia en
un campo completamente diferente, el de la bioquímica. Se trataba de que los
ácidos nucleicos actuaban según un <código genético> para la síntesis de
las enzimas (siguiendo el camino trazado por Beadle). Gamow fue el primero en
mantener que el código genético estaba compuesto por tripletas de nucleótidos.
Aunque en parte equivocado el concepto se probo como cierto en 1961.
Normalmente no nos gusta incluir música en nuestra web, opinamos que puede distraernos en la comprensión del trabajo de los maestros a los que pretendemos homenajear. Pero hoy no, hoy creemos que el homenaje será mucho mas completo si os hacéis el favor de pulsar play, subís el volumen y os preparáis para conocer a este hombre de ciencia que encendió la necesidad de conocer más entre los que fuimos jóvenes durante los 80.
Carl Edward Sagan fue un astrónomo, astrofísico, cosmólogo, escritor y divulgador científico estadounidense.
Sagan publicó numerosos artículos científicos y publicaciones, y fue autor, co-autor o editor de más de una veintena de libros. Defensor del pensamiento escéptico, científico y del método científico, fue también pionero de la exobiología, promotor de la búsqueda de inteligencia extraterrestre a través del Proyecto SETI e impulsó el envío de mensajes a bordo de sondas espaciales, destinados a informar a posibles civilizaciones extraterrestres acerca de la cultura humana. Mediante sus observaciones de la atmósfera de Venus, fue de los primeros científicos en estudiar el efecto invernadero a escala planetaria.
Radiotelescopio de Arecibo en Puerto Rico
Fue el primero en ocupar la Cátedra David Duncan de Astronomía y Ciencias del Espacio de la Universidad Cornell y fue Director del Laboratorio de Estudios Planetarios.
Pero, al margen de su meritoria carrera como científico, la popularidad le alcanzó como consecuencia de su trabajo como divulgador de ciencia. El Premio Pulitzer en 1978 para su obra "Los dragones del Edén" (Literatura General de No Ficción) y, especialmente, la co-autoria y el trabajo de presentador en la serie Cosmos: Un viaje personal (1980) le convirtieron en uno de los divulgadores de ciencia más conocidos, respetados e influyentes de su época. Su capacidad para transmitir al público no especializado complejos conceptos científicos con sencillez y rigor sembraron incontables vocaciones científicas en toda una generación de lectores y espectadores.
El cosmos es todo lo que es, o lo que fue, o lo que será alguna vez
CIENCIA, y el “Cosmos” del siglo XXI
El libro homenaje/actualización del COSMOS de Carl Sagan.
Más de medio centenar de científicos recogen el guante lanzado por Alicia Parra y Quintín Garrido para homenajear y actualizar el COSMOS de Carl Sagan en el 40 aniversario del estreno de la serie en televisión y de la publicación del libro.
Carl Sagan nació el 9 de noviembre de 1934 en Brooklyn, New York, en el seno de una familia de judíos de origen ucraniano. Desde una edad temprana mostró gran interés por la naturaleza y sus padres siempre alentaron este interés y curiosidad (dentro de sus posibilidades, su padre era obrero de la industria textil). Pronto su atención se enfocó en el espacio, influido, sin duda, por la lectura de historias de la edad de oro de la ciencia ficción clásica que despertaron su imaginación y el interés por cómo sería la vida en otros planetas.
Se matriculó en la Universidad de Chicago, obteniendo graduados en artes y en ciencias físicas, Master en Física en 1956 y se doctoró en Astronomía y Astrofisica en 1960. Durante el periodo académico trabajo junto a científicos como Hermann J. Muller (P. Nobel Medicina 1946), H. C. Urey (P. Nobel Quimica 1934), M. Calvin (P. Nobel Quimica 1961) o Gerald Kuiper, entre otros.
De 1960 a 1962, Sagan disfrutó de una Beca Miller para la Universidad de California, Berkeley. De 1962 a 1968, trabajó en el Smithsonian Astrophysical Observatory en Cambridge, Massachusetts. Hasta 1968 también impartió clases e investigó en la Universidad de Harvard. A partir de esta fecha se traslada a la Universidad de Cornell, Ithaca, en la que desempeñará diversos cargos relacionados con la ciencia espacial hasta su muerte en 1996.
Fotografía de la superficie de Venus
Carl Sagan se vinculó con el programa espacial estadounidense desde sus inicios. Colaboró en varias de las misiones de sondas robóticas de exploración diseñando experimentos para las misiones.
Carl Sagan junto a una maqueta de la sonda Viking
Suya fue la ocurrencia de incluir, en las sondas que fuesen a abandonar el sistema solar, un mensaje comprensible para cualquier inteligencia extraterrestre que pudiera encontrarlo (sondas Pioneer 10 y Pioneer 11 y en las sondas Voyager).
Fotografía de la placa instalada en las sondas Pioneer
Disco incluido en las misiones Voyager
Contribuyó significativamente al conocimiento y exploración de las condiciones atmosféricas del planeta Venus y a la comprensión de los cambios estacionales en la coloración de la superficie de marte en la época previa al envío de sondas robóticas. También fueron de gran importancia sus investigaciones sobre la posibilidad de vida extraterrestre, que incluyeron la demostración experimental de la producción de aminoácidos mediante radiación y a partir de reacciones químicas básicas.
Además de su trabajo como presentador, coautor y coproductor de la serie Cosmos, escribió numerosos libros de divulgación: el ya comentado Los dragones del Edén, El cerebro de Broca, El mundo y sus demonios, Un punto azul pálido.... En 1985 publicó la novela de ciencia ficción Contacto, basada en un boceto de guión anterior y que más tarde se concretaría en la película del mismo nombre.
Fue un hombre comprometido con la época en la que vivió, le detuvieron en dos ocasiones por protestar contra las pruebas nucleares norteamericanas tras el anuncio de moratoria indefinida por la URSS de Gorbachov. También advirtió de los peligros medioambientales de un conflicto bélico que provocara el incendio de los campos petrolíferos de Kuwait.