lunes, 14 de marzo de 2016

OTTO STERN

Nobel Física-1943





         Stern estudió fisicoquímica en la Universidad de Breslau y recibió su doctorado en 1912. Posteriormente pasó dos años trabajando con Einstein antes de empezar a despuntar por sus propios medios. Su primer puesto de profesor fue en la Universidad de Rostock en 1921.
         Por aquel tiempo fue cuando Stern empezó a trabajar con los rayos moleculares. Dejaba pasar una corriente de gas desde un recipiente a través de un pequeño agujero a una cámara de alto vacío. Las moléculas que escapaban no encontraban otras moléculas dentro de la cámara de vacío con las que pudieran chocar, de modo que formaban un rayo de partículas en movimiento. A pesar de que estas moléculas (y algunas veces también los átomos de metales utilizados) son todas neutras, están compuestas por partículas cargadas, un núcleo cargado positivamente y unos electrones cargados negativamente. Como resultado se comportaban de alguna manera como diminutos imanes.
         Estudiando estos rayos en un campo magnético durante los años veinte y principios de los treinta, Stern fue capaz  de confirmar que efectivamente se comportaban como imanes. Midió algunas de las propiedades, medidas que ayudaron a confirmar la teoría cuántica de Planck. Su alumno Rabi llevó a cabo un estudio más intenso.
         Stern también demostró que estos rayos moleculares presentaban propiedades ondulatorias, como había predicho De Broglie en sus teorías. Durante aquel tiempo, Davisson había ya demostrado las teorías de De Broglie para el caso de los electrones, pero Stern llevó esta demostración mucho más lejos incluyendo una cantidad mucho mayor de átomos y de moléculas.
         En 1933, al llegar Hitler al poder, Stern se vio forzado a abandonar Alemania. En los Estados Unidos aceptó un puesto de profesor de física en el Carnegie Institute of Technology en Pittsburgh.
         En 1943 fue recompensado con el premio Nobel de física por su trabajo con los rayos moleculares.


lunes, 7 de marzo de 2016

RICHARD WILLSTÄTTER

Nobel Química-1915



         Willstätter estudió en la Universidad de Munich bajo la supervisión de Baeyer y obtuvo su doctorado en 1894. Posteriormente y durante algún tiempo trabajo como ayudante privado del mismo.
         Su investigación más importante está en conexión con los pigmentos vegetales y fue realizada después de obtener una cátedra en la Universidad de Zurich, Suiza, en 1905. Los pigmentos vegetales eran interesantes por dos razones principalmente. La primera era que uno de ellos, la clorofila, era el medio por el cual la energía de la luz solar era convertida en alimento, de modo que de ella dependía toda la vida (excepto la de algunos microorganismos). La segunda era que los pigmentos formaban un grupo tan complejo de sustancias similares que el problema de su separación suponía un desafío con un atractivo casi imposible de resistir (aunque desesperadamente frustrante).
         El problema había sido ya resuelto en esencia por Tsvett en 1906, quien había introducido la técnica de la cromatografía. Sin embargo, los resultados de Tsvett se habían publicado en ruso y atrajeron poca atención. Willstätter reintrodujo la técnica y a través de él y de otros científicos como Kuhn cobró importancia. De hecho, cuando dos décadas más tarde se adaptó el método a la utilización de papel de filtro gracias a Martin y Synge se convirtió en la técnica universalmente empleada para la separación de mezclas.
         Willstätter estudió la manera por la cual el átomo de magnesio se colocaba en la molécula de clorofila demostrando que el átomo de hierro lo hacía de manera similar en la molécula de hem, la porción coloreada de la hemoglobina.
         Por sus trabajos sobre los pigmentos vegetales, Willstätter recibió el premio Nobel de Química de 1915.
         Después de 1911 Willstätter volvió a ocupar puestos de profesor en Alemania. Durante la Primera Guerra Mundial se dedicó a trabajar para los asuntos de la guerra promovido por la súplica e insistencia de su buen amigo Haber y diseñó una mascara de gas muy efectiva.
         Durante los años veinte se interesó por las enzimas. Le parecía que estos compuestos no tenían naturaleza proteica (como muchos químicos sospechaban que tenían) puesto que purificó soluciones enzimáticas hasta el punto en el que todavía tenían propiedades catalizadoras y, sin embargo, reaccionaron negativamente a los más delicados ensayos de las proteínas. Durante diez años sus ideas dominaron, pero estaba equivocado, como fue demostrado por Sumner y Northrop. Las enzimas resultaron ser proteínas.
         Willstätter, que era judío, renunció a su puesto de profesor en la Universidad de Munich en 1925 como protesta contra el antisemitismo que se manifestaba allí cada vez con más vigor. Con la llegada de Hitler en 1933 permaneció, sin embargo, en Alemania creyendo que su sitio estaba allí.
         Su vida estaba en continuo peligro y en 1939, al comenzar la Segunda Guerra Mundial, reconoció que permanecer en su país durante más tiempo era un suicidio. Se marchó a Suiza, donde vivió durante los últimos años de su vida.